Servicios Funerarios para mascotas
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El Duelo

Superado el Duelo

El duelo producido por el fallecimiento de una mascota puede ser tan doloroso como el fallecimiento de un ser humano y como tal, es un proceso con diferentes etapas.
La profundidad del duelo depende de varias causas, como el tipo de muerte y la unión que se mantenía con la mascota.
El siguiente modelo de duelo fue desarrollado por la doctora Elizabeth Kubler Ross:

Aflicción aguda o choque

La incredulidad es el primer reflejo que se expresa. Los deudos tratan de negar lo sucedido. Se recuerdan los eventos previos al fallecimiento. El estar con la mascota a solas y despedirse ayuda a iniciar el proceso de duelo, igualmente disponer adecuadamente del cadáver ayuda a ser consciente de la muerte y se sentirá agradecido con él.

Sentimientos de dolor

En esta etapa los amos tratan de culparse o culpar terceros, y el veterinario puede ser el primero que está en la mira de las acusaciones. Hay sentimientos de culpa, negligencia y frustración. Nos parece cruel e injusta la vida por quitarnos a nuestro ser querido. Es una etapa difícil pero si ponemos de nuestra parte, saldremos airosos.
Restablecimiento. Completar el duelo no es olvidar. En esta etapa aceptamos que la mascota ya no está y que la vida debe continuar. Se tienen ideas positivas de la mascota y quizás se busque otra compañía.
Esta aceptación nos hace ser personas con más cordura y sensatez para afrontar otras situaciones.
Es conveniente hablar de lo sucedido en familia y recordar esos momentos maravillosos que tuvieron con la mascota. Date un tiempo para llorar y comprende que el llanto es un sentimiento humano. ESTA ES UNA EPOCA DOLOROSA PERO DE GRAN CRECIMIENTO Y MADUREZ PARA NUESTRAS VIDAS. No debemos buscar una mascota de reemplazo. No debes tener actitudes de fortaleza falsa ante la familia, pues los niños pueden creer que tienen padres insensibles y que el amor hacia la mascota era poco.
No idealizar el animal pensando que era el único que nos podía brindar amor y cariño.